1 Abril, 2015

¿Cómo responder ante las críticas con un comportamiento asertivo?

Aunque muchas veces con nuestro comportamiento intentemos realizar las cosas lo mejor posible, incluso con la mejor intención, en ocasiones no podemos evitar ser objeto de críticas, algunas de ellas con razón y otras sin ella. Aunque sean inevitables, a veces las percibimos como algo negativo. En este artículo hablaré de algunas estrategias para afrontarlas de una manera asertiva, clave para proteger nuestra autoestima y tener un funcionamiento adecuado tanto personal como interpersonal.

La asertividad forma parte de las habilidades sociales que son una serie de conductas, pensamientos y emociones que nos ayudan a mantener relaciones interpersonales satisfactorias. Podemos definir la asertividad como una actitud de autoafirmación (defender nuestros derechos legítimos, hacer peticiones y revelar opiniones personales) que incluye la expresión de nuestros sentimientos, tanto positivos como negativos, las preferencias, opiniones y necesidades de forma adecuada, respetando, al mismo tiempo, los de los demás.

Aunque no se esté de acuerdo en un aspecto puntual del comportamiento de una persona, no quiere decir que la crítica sea general.

Para ejemplificar el valor que poseen las críticas te invito a que recuerdes la última vez que recibiste una crítica, ¿Cómo reaccionaste?.. ¿Crees que tenía razón la persona que te hizo la crítica? ¿Qué pensaste? y ¿Qué sentiste? Supongamos que piensas que el crítico no tenía razón. Puede ser que te sientas enfadado, porqué pienses que es injusto. ¿Qué podemos hacer en estos casos? Ponte en situación, puede ser que esa persona sí que tuviera razón con la crítica. Por ejemplo. Llegas tarde a una cita con un amigo. Te retrasas media hora, y nada más llegas tu amigo te dice “Siempre igual, tardas mucho y estoy harto de esperarte. A la próxima vez me marcho”. Tiene razón en realizar la crítica tu amigo? Analizándolo de forma objetiva. Sí, porqué la verdad es que hoy se te ha hecho tarde y te has retrasado media hora pero, ¿Crees que han sido las palabras más adecuadas? ¿Cómo te has sentido cuándo tu amigo te ha recalcado que siempre te pasa lo mismo y que a la próxima vez no te esperará?¿Si hubiese gastado otras palabras, cómo te hubieses sentido? Hubiese cambiado tus sentimientos. Seguramente sí, si tu amigo te hubiera dicho de otra manera lo mismo que quería expresar como por ejemplo. “Mira, como habíamos quedado a las 12, llevo desde esa hora aquí solo, te agradecería que no volviera a ocurrir o que si vuelve a pasar por favor me avises para poder realizar mis planes”.

¿Qué tenemos que tener en cuenta a la hora de emitir críticas? De manera general a la hora de emitir una crítica es importante que tengamos en cuenta algunos aspectos para comunicar un desacuerdo con otra persona de manera asertiva, siempre respetando al otro. Para ello es recomendable que cuidemos las palabras que vamos a utilizar ,también aspectos como la entonación, la postura corporal, la mirada y que éstos elementos estén en congruencia con lo que decimos.

Algunas estrategias para afrontar las críticas con un comportamiento asertivo:

  • Analiza la situación

Primero que nada, es conveniente analizar detalladamente el acontecimiento, algunas veces hay discrepancias sobre hechos o simplemente cada uno tiene su visión de la realidad. Analizando de una manera objetiva la situación aunque no compartamos la opinión de la otra persona, podemos entender que la otra persona mantiene otra postura. ¡Lo extraño sería que opináramos siempre lo mismo

  • Busca evidencias a favor y en contra de la crítica en cuestión

Una vez hecho el primer análisis, se puede pensar en las evidencias que tenemos a favor y en contra de la crítica. Se debe de intentar buscar razones de forma objetiva que rechacen o validen a la crítica.

  • Piensa de forma asertiva

Una vez realizado el análisis y la puesta en marcha de evidencias a favor y en contra. Podemos extraer una conclusión, si/no se tiene razón en emitir la crítica.

  • Si tiene razón en la crítica, hay que entenderla como una oportunidad. Obtener información sobre cuál o cuáles son nuestros fallos es importante para ser conscientes de nuestros errores, reconocerlos y poder cambiarlos o mejorarlos.

  • Si no estás de acuerdo en la crítica en ningún aspecto, puedes expresar tu opinión. Tener opiniones distintas no quiere decir que seáis contrarios o enemigos, simplemente se trata de gustos u opiniones diferentes. En este caso es recomendable dar la razón en lo posible y manifestar lo que piensas amablemente y con tacto.  

  • Cambia las exigencias por preferencias.

Nos gusta hacer las cosas bien está claro pero el problema viene cuando pensamos en el “Debería”. “Debería de haber hecho” o “Él no debería de criticarme”. Cuando hay un “debería” involucrado se convierte en una exigencia, en una obligación de realizar las cosas de un modo u otro y si las expectativas no son como uno espera podemos sentirnos angustiados y ansiosos. En cambio cambiar un “debería” por una preferencia es más adaptativo , nos gusta realizar las cosas bien y ser aprobados por los demás pero en el sentido de preferencia nuestras expectativas bajan y con ello nuestro malestar.

  • Acepta que tenemos derecho a equivocarnos.

Como decía Séneca, “Errare humanum est”. Errar es de humanos. Si la crítica es realista, hay que pensar que tenemos el derecho a equivocarnos, si nos dicen en qué, tenemos la oportunidad de cambiar y aprender para otras ocasiones. Nos podemos tomar la crítica como un regalo, una oportunidad de tener información sobre nuestros errores, ser conscientes de ello nos ayuda a mejorar.

¿Y si no tiene razón el crítico o tras el análisis nos damos cuenta que no está justificado? También tenemos que pensar que como errar es humano el otro también tiene derecho a errar, el error lo ha cometido la otra persona, así que no tenemos tampoco porqué agobiarnos.

  • Libérate de la necesidad de aprobación.

Algunos creen que para funcionar de una manera adecuada necesitan en todo momento de la aprobación de los demás. Esta expectativa es poco realista. Hay que pensar que no podemos caerles bien a todo el mundo, no podemos agradarles a todos, piénsalo al revés. ¿O es que acaso a tí te agrada todo el mundo?

  • Aclara y pide detalles sobre el punto de vista del otro.

Muchas veces podemos observar como una crítica se expresa de una manera vaga, indirecta. Otras veces aunque pensemos que el significado es uno lleva otro implícito o entre las dos personas, emisor y receptor no nos entendemos. En estas situaciones es recomendable pedir más detalles de las dudas que se tiene, concretar exactamente lo que se quiere decir y también puede ayudar en críticas no justificadas porqué preguntando al otro puede hacerse que se replantee su actitud irracional y en otras ocasiones nos ayuda a aclarar malentendidos. Burns aconseja que al pedir detalles sobre una crítica aunque pienses que es injusta no te pongas a la defensiva responde con empatía, haciendo preguntas para intentar ver las cosas desde el punto de vista del otro, incluso cunado éste se muestre muy irracional. Averigua exactamente lo que quiere decir, trata de entender cómo te ve y qué significa para èl lo que te dice. Si te ataca en términos insultantes y ambiguos, pídele que sea más concreto y que te indique exactamente qué le disguta de tí.

  • Múestrate de acuerdo en lo posible.

Hay que buscar alguna parte donde coincidáis las dos posturas. Si estamos de acuerdo con ella, es positivo admitirlo. La idea irracional de que “debemos de ser perfectos” lo único que nos puede llevar es a malestar cuando realicemos algún fallo.

Carnegie cree que procurar coincidir con el punto de vista de quien nos hace una crítica suele predisponerle a nuestro favor porque todas las personas queremos sentirnos importantes. Por ejemplo. El jefe te dice. “Has vuelto a equivocarte en …” y tú le contestas “Sí, reconozco que tienes razón e incluso te quedas corto”. Si contestas de esta forma el crítico suele reaccionar quitándole importancia y diciendo, por ejemplo. “Bueno tampoco es para tanto”.

Éstas serían algunas de las estrategias que se utilizan. Para finalizar señalar que aunque todos tenemos una tendencia de comportamiento, la asertividad como otras habilidades sociales se aprende. “Dominar el arte de manejar a denigración y la desaprobación de los demás sin reaccionar con odio, sin poner en juego nuestra autoestima y sin perder la capacidad de funcionar adecuadamente es una habilidad muy importante que está al alcance de cualquiera que desee aprenderla”. (Burns).

Si nos sentimos angustiados u observamos que nos afectan de una manera intensa las críticas  o por lo general tenemos miedo de emitir críticas a otras personas, nos podemos plantear demandar ayuda psicológica para poder afrontar de una manera más adaptativa las criticas. El psicólogo nos puede ayudar en esta tarea proporcionando técnicas para mejorar este aspecto, ayudándonos a manejar estas situaciones a emitir y recibir desacuerdos con otras personas mejorando nuestro funcionamiento psicosocial.

Referencias bibliográficas

*Basado en el texto original de Roca, E. Cómo mejorar tus habilidades sociales. ACDE Psicología. 2007.

-Burns, D. Sentirse Bien. Ed. Paidós. 1995.7

Alba Rosique

About Alba Rosique

Licenciada en Psicología por la Universidad Jaime I de Castellón, ha complementado sus estudios con el Máster en Psicología Clínica y de la Salud en adultos y el Posgrado en Psicología Clínica Infantojuvenil, ambos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP).

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